Nocturno VII de Gerardo Diego


Oh, supremo nocturno de hechizada memoria,
mensajero anhelante de pasión.
Yo no sé si fue un sueño  de una vida ilusoria
o una verdad del corazón.

Pero no puedo oír su melodía cálida,
su melodía de melancolía,
sin que mi alma se torne lívida y pálida
y se mustie en dulcísima agonía.

Era una noche de esas en que el alma se pierde.
Yo paseaba mi romanticismo
con los ojos clavados en una estrella verde,
luz de esperanza en el prosaico abismo.

Y sobre los rumores callejeros, mundanos,
en el haz luminoso que de un balcón salía,
brotó evocada por nevadas manos
-se sabía sin verla- tu elástica armonía,
nocturno de oro, insólita elegía.

¿Quién podría ser ella? Oh, cómo hacía vibrar
con el mágico beso de su mano,
cómo hacía latir y cantar y llorar
el recatado corazón del piano.

Luego cuando el nocturno se exalta y se apasiona
y se desborda en amplia catarata,
ebrio de luz, de vida... y se desilusiona
en el fracaso de una fermata,
con qué vuelo caudal, con qué impetuoso alarde
se precipitaron las notas
... y con qué mansedumbre resbalaron más tarde,
desangrándose en lánguidas gotas...

Parecía que tocaban en la sala
no con dedos, no con manos, sino con
el roce de pluma de ala
de un aéreo y leal corazón.

Murió el nocturno. Un funeral silencio
acongojó la calle transida de escuchar.
       Y vibraba el silencio.
Y yo empecé a llorar.

Gerardo Diego, Nocturnos de Chopin, Editorial Bullón, Madrid, 1963, pp. 65-68.

Gerardo Diego

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~ por Pedro Ferreira en 07/05/2010.

11 comentarios to “Nocturno VII de Gerardo Diego”

  1. Hermosos, todos y cada uno de los versos, realmente hermosos.
    Bfca

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  2. …olvidé mencionar los regios, más modernos, heptasílabos donde Diego completa la secuencia impar.

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    • Así es, Raúl. Una buena muestra de silva impar, un estilo que me es muy cercano.
      Otro abrazo desde el lado de acá.

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  3. “Flawless”: hay que admirar su depurada, e impecable técnica; estas combinaciones de endecas y alejandrinos junto a unas rimas sutilmente engranadas satisfacen el paladar poético más exigente. ¡Que manjar!
    Gracias por facilitarlo, Almirante.

    Un abrazo hasta la Bahía.

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    • Gracias a ti por paladearlo, Capitán. Llevas razón, y eso que es de su juventud. Pero se nota el pianista.
      Un fuerte abrazo desde la bahía.

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  4. Una poesía que prevalece en el tiempo, una poesía exquisita…no hay mas palabras que decir, sólo: me ha encantado.

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  5. Chopin, mi confesada debilidad; Diego, todo un descubrimiento, y se complementan bellamente. Gracias por compartirlo, hermanito. Un abrazo.

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    • Gerardo Diego era un excelente pianista y admirador de Chopin. Nocturnos de Chopin es un poemario de juventud, si bien editado en su madurez. Diego se plantea el libro comoun concierto: cada poema se basa en uno de los nocturnos del polaco de los que supo captar la esencia poética y entre poema y poema introdujo un intermezzo. Me parece “luz de esperanza en el prosaico abismo”.
      Me alegra que te haya gustado.
      Besos desde la bahía.

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  6. adelanto de “Misántropo (los diarios del desorden)
    este es el adelanto de mi libro, te invito a que descarges y leas gratuitamente uno de los realtos breves qeu estará incluido en el libro

    http://sozzproduc.wordpress.com/

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